Diana a las 7:30. Recoger todo y rumbo al sur. Tras recorrer los primeros kilómetros de la ruta 40 entramos en la provincia de Chubut, bordeando grandes lagos como el Hess o el Guillelmo donde el paisaje se va abriendo a grandes y frondosos valles.
Foto 1: Paisaje con el lago Hess.
En uno de ellos aparece el poblado de el Bolsón. Pequeño pueblo de comercios y artesanosal lado del cuál se encuentra el parque nacional Lago Puelo, del que destaca el lago de un color azul eléctrico flanqueado por empinadas montañas repletas de nieve.
Foto 2: Parque Nacional Lago Puelo.
Tomamos aire y continuamos nuestro camino pasando por el Hoyo , antes de coger el desvío hacia Cholila. Una carretera de ripio nos lleva a este poblado en el que se celebra el festival nacional del asado. En una parrilla dedicada al ladrón Butch Cassidy, que estuvo viviendo escondido en la zona durante una temporada nos comemos la costeleta más sabrosa de nuestras vidas acompañados por el señor José que nos cuenta anécdotas y peculiaridades de la zona. 4 euros bien invertidos.
Foto 3: Costeleta.
Emprendemos de nuevo nuestro camino rumbo al parque nacional de los alerces.
Foto 4: Cartel indicativo.
Se empieza a aclarar el día justo al pasar el lago Rivadabia. Puro espejismo. El día se empieza a nublar instantes después para contemplar las impresionantes vistas desde el mirador sobre el lago verde. Nevada incluída.
Foto 5: Vista del lago Verde desde el mirador.
La noche acecha y nos encaminamos hacia Trevelín, un pequeño pueblo de estilo galés lleno de casas de té en el que destaca la tumba de un héroe-caballo y un molino situado a 20 kilómetros del pueblo.
Salimos inmediatamente hacia Esquel a buscar alojamiento. Es el primer día que nos encontramos españoles en la Argentina profunda. Discusión nocturna incluída.
Se despide.
Sagü.
(fotos pronto)
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