Creo que después de una semana de ruta en este país nos estamos contagiando de ese espíritu bohemio y tranquilo que nos rodea por donde quiera que vamos. Hoy ya toca ruta más corta, pero hay que madrugar igualmente para aprovechar bien el día.
Foto 1: Puente en Gobernador Gregores.
Nos encaminamos a recorrer los últimos kilómetros de ripio entre las poblaciones de Gobernador Gregores y Tres Lagos. 140 kilómetros de hastío en los que únicamente ofrece un paisaje distinto el Lago Cardiel reflejando el azul del cielo en sus transparentes aguas.
Foto 2: Imagen del Lago Cardiel.
Empieza el asfalto y parece que llegaremos a nuestro destino para comer. Por el camino hacia El Chaltén entramos ya en el Parque Nacional de los Glaciares. El glaciar Viedma descarga sobre un inmenso Lago de homónimo nombre.
Foto 3: Vista del Lago y glaciar Viedma.
El paisaje por el camino es impresionante y la claridad del día nos deja apreciar la inusual belleza de los picos de origen volcánico que forman los alrededores de El Chaltén. El más alto es el cerro Fitz Roy, rodeado de puntiagudas montañas a su alrededor.
Foto 4: Macizo Fitz Roy.
Al llegar a El Chaltén hay que informarse y comer rápidamente. Parece ser que es uno de los pocos días en que se puede ver el cerro Torre en todo su esplendor, así que nos encaminamos hacia el mirador del Lago Torre en el que desemboca el glaciar del mismo nombre. Trayecto de 6 horas que obviamente no recorremos, pero nos quedamos cerca.
Foto 5: Vista del Glaciar Torre bajo el cerro del mismo nombre.
Finalmente y después de algún desvanecimiento muscular aún tenemos tiempo para acercarnos hasta la cascada del Chorrillo del Salto. Suficiente para relajarnos un rato y apreciar el atardecer a nuestras espaldas en la vuelta hacia el pueblo.
Foto 6: Atardecer alumbrando una de las montañas.
Parece ser que mañana también madrugaremos. Habrá que celebrarlo.
Se despide.
Sagü.
Foto 1: Puente en Gobernador Gregores.
Nos encaminamos a recorrer los últimos kilómetros de ripio entre las poblaciones de Gobernador Gregores y Tres Lagos. 140 kilómetros de hastío en los que únicamente ofrece un paisaje distinto el Lago Cardiel reflejando el azul del cielo en sus transparentes aguas.
Foto 2: Imagen del Lago Cardiel.Empieza el asfalto y parece que llegaremos a nuestro destino para comer. Por el camino hacia El Chaltén entramos ya en el Parque Nacional de los Glaciares. El glaciar Viedma descarga sobre un inmenso Lago de homónimo nombre.
Foto 3: Vista del Lago y glaciar Viedma.
El paisaje por el camino es impresionante y la claridad del día nos deja apreciar la inusual belleza de los picos de origen volcánico que forman los alrededores de El Chaltén. El más alto es el cerro Fitz Roy, rodeado de puntiagudas montañas a su alrededor.
Foto 4: Macizo Fitz Roy.Al llegar a El Chaltén hay que informarse y comer rápidamente. Parece ser que es uno de los pocos días en que se puede ver el cerro Torre en todo su esplendor, así que nos encaminamos hacia el mirador del Lago Torre en el que desemboca el glaciar del mismo nombre. Trayecto de 6 horas que obviamente no recorremos, pero nos quedamos cerca.
Foto 5: Vista del Glaciar Torre bajo el cerro del mismo nombre.Finalmente y después de algún desvanecimiento muscular aún tenemos tiempo para acercarnos hasta la cascada del Chorrillo del Salto. Suficiente para relajarnos un rato y apreciar el atardecer a nuestras espaldas en la vuelta hacia el pueblo.
Foto 6: Atardecer alumbrando una de las montañas.Parece ser que mañana también madrugaremos. Habrá que celebrarlo.
Se despide.
Sagü.
(Tenés chiquita suerte que pueda seguir escribiendo boludo. Acá no llega ni la línea del celular... seguirán faltando fotos.)
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