viernes, 9 de octubre de 2009

En la ciudad del ruido.

Esta mañana ha sido difícil llegar al desayuno. Ya nos vamos acostumbrando a reencontrarnos con gente que, como nosotros, ha estado recorriendo la república Argentina.

Después de desperezarnos en la ducha, hoy comeremos un poco antes para poder estar en la manzana de las Luces. O eso es lo que pretendemos. Finalmente acabamos comiendo en la plaza del Congreso. Curiosamente aquí vienen a comer también Lore y Julio.

Foto 1: Imagen del Congreso.

Al final nos liamos, y nos vamos Marta y yo a ver la manzana de las Luces, la más antigua que se conserva en la ciudad. Llegamos con el tiempo justo y comprobamos cómo los argentinos se toman las cosas con mucha calma. Empezada la visita, podemos visitar las estancias de las casas virreinales, el claustro del antiguo colegio de San Ignacio y los pasadizos defensivos que comunicaban bajo tierra la procuraduría de las misiones jesuíticas con otras iglesias y edificios de la ciudad.
Foto 2: Antiguo claustro de la Manzana de las Luces.

Al acabar la visita nos enteramos que podemos visitar el Palacio Barolo, un edificio de principios de siglo que fue el más alto de la ciudad cuando se construyó. En su parte superior dispone de un faro que emitía luz para poder comunicarse con otro similar situado a muchos kilómetros al otro lado del río de la Plata, en Uruguay. Desde aquí arriba se divisa una ciudad interminable, sólo flanqueada por el gran río de la Plata.

Posteriormente, tomaremos un café relajadamente en el café de los 36 billares, un antiguo café en el que se reunían los gallegos desde mediados de siglo.
Foto 3: Café de los 36 billares.

Al salir, podemos observar el bullicio de las manifestaciones multitudinarias a lo largo de toda la avenida de Mayo, incluso colapsando la gran arteria de la avenida 9 de Julio.Foto 4: Manifestación en 9 de Julio.

De paseo por la ciudad surcamos la calle comercial de Libertad y la calle de los cines y teatros que es Corrientes, atravesando la plaza del famoso Obelisco.

Foto 5: Obelisco.

Atravesamos la zona de compras de la calle Florida antes de retornar al hostel.

Se despide. Sagü.

No hay comentarios:

Publicar un comentario