Mañana de mucho laburo antes de abandonar el Milhouse de nuevo. Hay que dejar la valijas preparadas y cerrar los últimos planes de la semana.
Tras un rápido vuelo llegamos al aeropuerto de Iguazú, enclavado en medio de una selva de un verde intenso que contrasta con el color rojo ladrillo de la tierra. Tras atravesarlo por un serpenteante camino llegamos al hotel Carmen. Muy español. como lo que hemos hecho. Comida, siesta y paseo.
Foto 1: Camino a Puerto Iguazú.
Cruzando el pueblo se empiezan a ver más colores que el rojo y el verde del paisaje.
Tras un rápido vuelo llegamos al aeropuerto de Iguazú, enclavado en medio de una selva de un verde intenso que contrasta con el color rojo ladrillo de la tierra. Tras atravesarlo por un serpenteante camino llegamos al hotel Carmen. Muy español. como lo que hemos hecho. Comida, siesta y paseo.
Foto 1: Camino a Puerto Iguazú.Cruzando el pueblo se empiezan a ver más colores que el rojo y el verde del paisaje.

Foto 2: Puerto Iguazú.
Al final de mismo comienza la bajada a través de un frondoso bosque que nos lleva al puerto. Desde aquí se puede cruzar en barco al otro lado de río y hacer excursiones por un caudaoso torrente de color marrón.
Foto 3: Atardecer en Puerto Iguazú.Siguiendo el paseo de la costanera río abajo se llega hasta el hito Argentino. El punto panorámico desde donde se divisa el río Paraná bajando desde el norte. En la margen derecha del río, que es mi izquierda se divisa Paraguay con Ciudad del Este al fondo. A mi derecha se encuentra Brasil. Este es el punto de frontera de los tres países, la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná.
Foto 4: Hito del lado argentino.Cogemos el colectivo para atravesar toda la ciudad llegando de vuelta al hotel. Es buena hora para tomarse un baño en la pileta a la luz de la cruz del sur antes de cenar.
Se despide.
Sagü.
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